70.- SEMANA SANTA: COFRADE DE LAS SIETE PALABRAS

La Semana Santa, es el tiempo tiempo en el que los cofrades  viven con ilusión y con espiritualidad.
Hablar de un traje de cofrade es mucho más que referirse a la conocida túnica propia de las procesiones de Semana Santa

Las  cofradías o hermandades se encargan de establecer el diseño de los trajes, a partir del cual se establece un patrón igual para todos los cofrades, pero distinto para cada cofradía. Lo mismo sucede con los distintos componentes o complementos (túnica, cíngulo, capa, capirote, etc…) será también la cofradía la encargada de elegir las telas con las que los cofrades deben confeccionarse los trajes y que serán acordes con el clima de la zona: generalmente se utilizan telas fuertes de sarga, con mezcla de lana y tergal, terciopelo y algodón, entre otras , para zonas donde hace más frío, mientras que las telas de raso se utilizan más en zonas del sur, de ambiente más cálido. Los colores y complementos de cada nazareno no son meramente estéticos, ya que permiten identificar su cofradía y su estatus dentro de ella.

La uniformidad de la Cofradía de las Siete Palabras está compuesto  por hábito, capirote y túnica morada; capa, cíngulo y guantes blancos; zapato negro.
Insignia: Cruz de cuatro brazos iguales con fondo morado, círculo blanco y en el centro de éste un 7 con PALABRAS alrededor. Los extremos de los brazos están rematados con cuadrículas en colores rojo y azul; los bordes son dorados.
                                         

UN POCO DE HISTORIA DE LA COFRADÍA

La Cofradía de las Siete Palabras, fue fundada en 1985 por iniciativa de un grupo de feligreses de la Parroquia de San Fernando Rey de Burgos, donde tiene su sede. Constan como cofrades fundadores 20 mujeres y 27 hombres así como un grupo de jóvenes y niños. En la actualidad tiene mas de 100 cofrades.
Sus estatutos fueron aprobados el 12 de Marzo de 1986 siendo arzobispo de Burgos D. Teodoro Cardenal Fernández.
Finalidad: Tal como indican sus estatutos su finalidad es triple:
Revitalizar y estimular la vida cristiana de sus miembros a la luz del misterio de la Cruz y del mensaje divino-humano de las siete palabras de Jesús.
Fomentar y potenciar la fraternidad y el amor cristiano entre sus miembros.
 Dar el máximo realce y esplendor a los cultos que se celebren en la Parroquia de S. Fernando y en la ciudad de Burgos los días de Domingo de Ramos, Jueves y Viernes Santo, Vigilia de Resurrección y fiesta de San Fernando, y la asistencia a todos los actos que se celebren en estas fiestas.
Participan en los actos de la Semana Santa Burgalesa, principalmente en la procesión del Santo Entierro, junto con el resto de cofradías de la Ciudad, y en el Vía Crucis en la mañana del Viernes Santo que organiza la propia Cofradía en las calles del barrio Río Vena donde está ubicada la iglesia parroquia.
La Cofradía de las 7 Palabras comenzó procesionando las 7 Cruces Farolas. Estas cruces farolas están realizadas con una estructura metálica dorada que sustenta un entramado de cristales de distintos colores y texturas. Cada cruz en el centro tiene escrita una de las palabras que pronunció Cristo en la Cruz.
Estas cruces se encontraban en la catedral de Burgos y fueron donadas a la Semana Santa burgalesa por Doña Juana Nero y su esposo don Vicente Alfonso Ortega. Fueron fabricadas en el año 1902 en la Casa Quintana de Zaragoza.
Posteriormente se incorporó el Cristo de San Esteban de los “Descalzos” de Villímar que se procesiona, al igual que las 7 Cruces, a hombros de los cofrades.
Este Cristo, copia del Santísimo Cristo de Burgos, se encuentra en una ermita aneja al convento de las Misioneras Franciscanas de María, quienes ceden la imagen a la Cofradía para las procesiones del Viernes Santo.
Fue mandado construir a principios del siglo XX por el Exmo .Sr. D. Segundo Murga Iñiguez Ruiz de Castro, Marqués de Murga. Fue encargada su talla al artista burgalés Fortunato Julián.
Acompaña a la Cofradía en sus procesiones La Agrupación Musical San Fernando Rey.
Como anécdota hay que reseñar que es una de las primeras cofradías que se conozca que procesionó con mujeres con hábito y muy posiblemente la primera de España en tener una mujer como priora.
El paso que se procesiona en Semana Santa es de 1902, y el autor es de Casa Quintana de Zaragoza; 
Iconografía: Siete cruces-farolas. Cada cruz lleva escrita una frase de las siete que Cristo pronunció en la Cruz.

Las Siete Palabras
"Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen." ...
"Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraíso." ...
"Mujer, ahí tienes a tu hijo. ...
"¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado?" ...
"Tengo sed." ...
"Todo está cumplido." ...
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu."

IGLESIA DE SAN FERNANDO REY SEDE DE LA COFRADIA DE LAS SIETE PALABRAS
La Iglesia Parroquial de San Fernando Rey es un templo católico  de la ciudad de Burgos y está situada en la avenida de Castilla y León , dentro del polígono Riío Vena (antiguamente llamado Carrero Blanco)
A pesar de ser de reciente construcción, ya que se realizó  en la década de los  80 , es de destacar su retablo.
EL RETABLO, diseñado por Valeriano Martínez García y obra de Pablo Barbadillo de Miguel, se encontraba en la capilla de la Residencia San Agustín. Este edificio del siglo XIX se comenzó llamando “Casa de Caridad”. Popularmente era conocido como el “Hospicio”. Está situado entre la calle Madrid y la plaza San Agustín. Sin duda el nombre de Residencia San Agustín se debe a que estaba contiguo al antiguo convento de los Agustinos. Hoy todo este complejo, propiedad de la Diputación, está en fase de remodelación pues está ya prácticamente acabado el taller provincial de restauración y se prevé construir un centro civíco para la zona sur de la ciudad.
Precisamente, poco antes de la demolición de la capilla, el Delegado de Patrimonio Inmueble de la Diócesis de Burgos, D. Javier Gómez Oña, conoció que este retablo se donaba a alguna parroquia rural de la diócesis. El resto de mobiliario fue repartido entre diversos pueblos de la provincia, como corresponde al espíritu de una diputación. Pero este retablo no fue solicitado. Y se ofreció a la Parroquia de San Fernando. Los sacerdotes y algunos laicos del Consejo Pastoral consultados lo juzgaron oportuno para su templo. En el mes de agosto de 2000 se trasladó a la parroquia para limpiarlo y restaurarlo.
El retablo, en su emplazamiento original, tenía en su hornacina central una gran imagen de la Virgen Inmaculada (que ahora se conserva en la Nueva Residencia San Agustín). En las dos hornacinas contiguas había sendas imágenes de San Vicente de Paúl (por aquello de que las religiosas que trabajan son Hijas de la Caridad) y de San José. En las hornacinas de los extremos estaban los Sagrados Corazones de Jesús y María. 
Hay que decir también que estaba totalmente inserto con la arquitectura, pudiendo subir por unas escaleras interiores hasta el camarín de la Virgen.
Para la instalación en la parroquia se pensó que lo mejor era desarrollar la figura del patrono de la parroquia, San Fernando. La imagen de San Fernando que ya se poseía iría en el expositor. El expositor es una pieza central donde antiguamente se colocaba la custodia para que los fieles adorasen el Santísimo Sacramento. Hoy las normas litúrgicas mandan que la custodia no esté elevada por encima del altar. Por lo tanto el expositor hoy ya no tiene sentido. La imagen de San Fernando es una pieza donada por el Acuartelamiento San Fernando (Academia de Ingenieros), vecino a la parroquia.
En la hornacina central iría un Cristo Crucificado. Es una hornacina grande y elevada en la que Cristo ocupa un lugar destacado, como centro de la fe. Al principio se barajó la posibilidad de aprovechar la vidriera que ya existe para que hiciera de fondo. Al fin se decidió pintar de rojo una tabla de ocúmen y colgar el Cristo crucificado que ya teníamos. Este Cristo fue donación del Arzobispado. Su valor artístico es ínfimo. Se esta pensando en mandar realizar una talla que además ocupe de un modo más armónico todo el espacio.

En las cuatro hornacinas laterales se pensó en cuatro pinturas sobre diversos aspectos de la vida de San Fernando. La preocupación catequética fue primordial en ello. No olvidar que San Fernando es uno de los pocos santos seglares o laicos que estaba canonizado y además, político. La Iglesia, precisamente, hoy en día, está preocupada por la presencia pública del laico en la sociedad. Se trata de que el laico cristiano se implique decisivamente como sal y luz en medio del mundo para evangelizar. Muchos aspectos de la vida de San Fernando se podrían haber tocado. Al fin se eligieron cuatro:

1) Devoción a la Virgen María, pues San Fernando profesó un delicado amor a nuestra Madre del Cielo. Llevaba siempre en su caballo una imagen de la Virgen. Además está enterrado en la catedral de Sevilla, bajo la Virgen de los Reyes. En una época como la nuestra en que la devoción a la Virgen es muy necesaria, San Fernando puede contribuir a que el pueblo cristiano la mantenga de modo vivo.

2) Unificador y pacificador. Unificó los reinos de Castilla y León. Además es llamado el “rey de las tres culturas” por su tolerancia con los judíos y los musulmanes. Precisamente nuestro templo está al lado de la Avenida de Castilla-León y el edificio de la Delegación Territorial de nuestra autonomía está en nuestro territorio parroquial. En una época de nacionalismos que con frecuencia llevan a la violencia y a los que debe inspirar también el espíritu cristiano, este cuadro es una llamada a la unidad y al entendimiento. Y por otro, en un tiempo en que la llegada de inmigrantes es una realidad cotidiana, es también aliento para la acogida fraterna de los mismos.

3) Constructor de Catedrales. San Fernando mandó edificar las catedrales de Burgos y Toledo. Al reconquistar ciudades también se preocupaba de ayudar a la Iglesia. Por un lado, el inmenso patrimonio religioso de nuestra diócesis, repartido en numerosas parroquias, pobres en habitantes por la despoblación del medio rural, está exigiendo una mayor implicación de todos en la conservación y protección del mismo. Y también, este cuadro está indicando la necesidad de que los católicos contribuyan al sostenimiento de la Iglesia en vistas a su total financiación.

4) Muerte ejemplar. San Fernando vivió siempre como buen cristiano. Pero su muerte fue también especialmente ejemplar. Muere en 1252, a los 53 años de edad. La Primera Crónica General de España describe de este modo sus últimos momentos:
“Et pues que este bienaventurado et santo rey D. Fernando vio que era complido el tiempo de la su vida et que era llegada la hora en que había de finar, fizo traer el su Salvador, que es el cuerpo de Dios… Et cuando vio venir contra sí el fraile que lo aducía, fizo una maravillosa cosa de gran humildat, ca a la hora que lo asomar vio, dejóse derribar del lecho en tierra et, teniendo los hinojos fincados, tomó un pedazo de soga, que mandó apegar et echóselo al cuello… Et pues que el cuerpo de Dios hubo recibido, como dicho habemos, fizo tirar de sí los paños reales que le vestían”.

En una época como la nuestra, en que se está perdiendo el recibir el sacramento de la unción de enfermos cuando se está gravemente enfermo y en la que tampoco se recibe, generalmente el viático, que es la comunión en los últimos momentos de vida, este cuadro es toda una invitación al pueblo fiel a no descuidar el fin de su vida y a vivir de modo que la muerte le encuentre en amistad con Dios.
El pintor de los óleos sobre tabla ha sido Pablo Barbadillo, con la ayuda de su equipo. Y han sido financiadas por la empresa Cima XXI que ha buscado la colaboración de varias empresas, de modo que la parroquia las recibe con agradecimiento.
En los meses de septiembre y octubre, un equipo de voluntarios de la propia parroquia restauró el retablo. En 30 de abril de 2001, se colocó la parte inferior del retablo. Así estuvo unos días, hasta que llegaron las pinturas el 22 de mayo y a continuación se instalaron el resto de las piezas entre el 23 y 24 de mayo. La inauguración solemne tuvo lugar el 30 de mayo a las 7 y media de la tarde con la procesión y eucaristía.
La imagen de la Virgen Milagrosa seguirá estando en la parte derecha. Desaparece el ambón derecho y ahí va colocada la sede. Se está pensando en tapar los ladrillos del frontal con una madera o bien hacer una cenefa que cubra la juntura de los bloques blancos con los ladrillos. La iluminación será repensada después de la inauguración. El sagrario que estaba se colocará en la capilla del Santísimo. Y ya hemos hecho referencia al Cristo crucificado para instalar en la hornacina central superior.

Fuentes: Semana Santa Burgos
               Burgospedia

69.- SEMANA SANTA: COFRADE DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD Y DE SANTIAGO

La cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de Santiago, pertenece a la Parroquia de Santa Águeda y Santiago y fue fundada en  1944.
Vestuario: Túnica y capirote negros. Capa granate y cíngulo del mismo color















El hábito que portan los hermanos cofrades es el de los “caballeros de Santiago” patrón de la cofradía, siendo también su cruz la insignia de la misma.
             
  • Amplia túnica negra, de mangas acampanadas con forro de terciopelo rojo en las vueltas, sujeta por la cintura con un cíngulo rojo de seda terminado en borlas, en el lado izquierdo de la túnica a la altura del pecho llevara en paño o terciopelo la Cruz de Santiago.
  • Capa de raso rojo-sangre de la misma largura que la túnica.
  • Capirote de satén negro con caídas sobre el pecho y espalda en forma redonda por ésta y en punta por delante, donde llevara la Cruz de Santiago.
  • Deberá llevarse zapato bajo negro y guantes finos negros.
  • La insignia de la Cofradía es la Cruz de Santiago en esmalte rojo pendiente de un cordón del mismo color, rodeando el cuello, quedando sobre el pecho.
  • Para las procesiones en las cuales la cofradía sale a la calle, el cofrade porta un hachón, siendo el primero que se usó de vela de cuatro pábilos.


HISTORIA DE LA COFRADIA

La ciudad de Burgos debido a su floreciente comercio y situación estratégica, experimentó un importante auge en el siglo XVI, momento en el que comienzan a aparecer las “Freirías” o cofradías, que en un principio se hallaban alumbradas por gremios. Estas cofradías tenían en la mayoría de los casos una función asistencial que las movía a participar activamente en la vida religiosa y cultural del momento. En este siglo XVI encontramos en Burgos como hermandad de penitencia y siendo una de las mas fuertes de la ciudad, a la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad, que también estaba bajo la advocación de La Muerte. Su función asistencial era la de asistir a todas las procesiones y entierros donde sus cofrades eran llamados; costumbre esta, citada como inmemorial por lo que su fundación podría tener su origen en la Edad Media, dato curioso, ya que en esa época y como mas antigua aparece en la mayoría de las poblaciones la cofradía de la Veracruz, que bien pudo ser origen de la posterior Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de la Muerte.
En esa época la sede de esta cofradía se encontraba en el convento de la Trinidad, mas tarde Colegio Menor del Pilar, en la calle San Francisco, que aún conserva la portada de la iglesia y algún otro elemento de lo que fue conjunto monacal. Desde allí salía uno de los desfiles procesionales mas grandes de los organizados en la ciudad, era la noche del Viernes Santo y se trataba de una procesión de disciplina. La imagen que centraba el acto era una Virgen a los pies de una Cruz negra con sudario pendiente, la cual era portada en alto delante de todos los cofrades. Curiosamente los frailes del convento formaban en la procesión. No volvemos a tener noticias de la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad hasta el siglo XVIII, en ese momento su sede está en el convento de Nuestra Señora de las Mercedes, posteriormente colegio de Jesuitas y actualmente complejo hotelero, aunque no sabemos si se trata de la misma ya que no lleva la advocación de la Muerte, pudiendo ser una refundación. Mas tarde con la desamortización se requisaron todos los bienes a las cofradías, siendo además, el XVIII, el siglo de la decadencia de las mismas. Por esto, desaparecieron muchas imágenes de devoción y otras cambiaron de emplazamiento o fueron vendidas por poco dinero. Fue casi a finales del siglo XIX cuando aparecen, en la iglesia de San Cosme y San Damián, un Santo Sepulcro y una Soledad, que eran propiedad de la Hermandad del Santo Calvario fundada a mediados de dicho siglo. Podemos considerar a esta Hermandad el último resquicio de nuestra Semana Santa. Aun siendo la ultima hermandad penitencial, su procesión parece que no era del todo digna, llegando incluso a confundirse en ella símbolos mas propios de otras fechas, como Ángeles que nada tenían que ver con la Pasión, así como otro tipo de vestimentas que debían causar burla a su paso. Es por esto que un grupo de burgaleses intenta reorganizar la Semana Santa, a lo que se opuso la Hermandad del Santo Calvario, pero no fue obstáculo para seguir adelante con el proyecto, tanto es así que el 21 de abril de 1901 se constituyó la Junta Reorganizadora del Santo Entierro y casi un año después, el 28 de marzo de 1902, día de Viernes Santo salió la procesión del Santo Entierro de la catedral burgalesa; esta procesión se componía de cuatro imágenes, una de las cuales era La Virgen de la Soledad; pero esta imagen no era la actual, sino la que guardaba la Hermandad del Santo Calvario en la parroquia de San Cosme y San Damián. Ese mismo año se está en tratos con la casa barcelonesa del tallista Ildefonso Serra para la construcción de una nueva imagen de La Soledad y otra del Santo Sepulcro y aunque no sabemos la fecha de su conclusión, si tenemos la certeza de que en 1905 ya salió en la procesión del Santo Entierro.
Han sido varias las imágenes de la Soledad que se han venerado y procesionado en Burgos a lo largo de los siglos; la actual es de principios del siglo XX y aunque no sabemos con exactitud en que fecha fue entregada por el imaginero Ildefonso Serra, si que sabemos que en el año 1905 salió por primera vez en procesión por las calles de nuestra ciudad. La talla fue costeada y donada, al igual que otras de nuestra Semana Santa, por la familia Ortega, familia que colaboró de gran manera al resurgimiento de las actuales procesiones. Como el resto de las imágenes, perteneció a la Hermandad del Calvario y Santo Entierro, que nació de la fusión de la Junta Reorganizadora del Santo Entierro y la Hermandad del Santo Calvario. Esta hermandad tenia su sede en la capilla-parroquia de Santiago en la Catedral. En dicha capilla se mando construir en 1903 un retablo, obra del burgalés Saturnino López, en el que se colocaría la imagen de la Soledad que junto al Santo Sepulcro, eran el eje principal de las celebraciones de la Pasión en la Catedral. El 11 de febrero de 1934 y estando en el retablo, unas velas prenden el vestido de la Virgen y sufre considerables destrozos, siendo restaurada por el imaginero local Eulogio Valladolid, esta restauración consistió en la consolidación de ambas piernas y la peana que fue dorada de nuevo, así mismo hubo que realizar el tallado de tres dedos de la mano izquierda y uno de la derecha y reforzar el resto interiormente; también hubo que retocar y retallar la nariz, el labio superior e inferior, el párpado y ceja del ojo izquierdo y por último aparejo y nueva policromía, la corona de espinas que porta en sus manos también hubo que hacerla nueva en aquel momento. La imagen por tanto experimentó una completa transformación. Durante esa época, las imágenes siguen perteneciendo a la Hermandad del Calvario y Santo Entierro que todos los años hace un llamamiento para que todo el que quiera ser costalero se dirija el Viernes Santo a la Catedral. Mas tarde, la Hermandad, encarga a las parroquias el adorno y procesión de las diferentes imágenes. En un principio la parroquia de San Gil fue la encargada de vestir y procesionar la imagen de La Soledad hasta que en 1944 la Hermanad del Calvario y Santo Entierro decide repartirlas a las parroquias, yendo a parar la imagen de La Soledad a la parroquia de Santa Águeda, a petición de la familia Ortega, donde se funda la actual Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, aunque la talla sigue perteneciendo simbólicamente a San Gil hasta que en 1949 se cumple la cláusula impuesta por el Cabildo, por la cual la imagen de La Soledad dejará de pertenecer a dicha parroquia cuando la imagen que guardan en la misma, la de la Virgen de los Dolores, forme parte de la procesión del Santo Entierro. En el año 1992 se llevó a cabo la última reforma en la imagen, que consistió en una nueva policromía para toda la talla, ya que la imagen se encontraba muy deteriorada por las diferentes capas de barniz y por el paso del tiempo. La restauración fue llevada a cabo por Florentino Lomillo, que realizó su trabajo de forma desinteresada.

El paso de la imagen de la Virgen de la Soledad, es de Idelfonso Serra (1903-1905)De mirada dulce, eleva sus ojos al cielo mientras aprieta contra su pecho la corona de espinas

LOS VESTIDOS DE LA VIRGEN

A lo largo de la historia la imagen ha poseído distintos vestidos, confeccionados con tejidos ricos como seda y terciopelo pero es el conjunto que se le coloca para Semana Santa el que más interés despierta, y el que más valor posee.
Se comenzó a confeccionar a principios del siglo XX, y en su primera fase ya está acabado en 1905, con los bordados que aún vemos en el mismo.
En 1947, se compra la tela para su ampliación, (que ya por entonces importó 10.000 pesetas), y dos años después se completa el bordado antiguo por las religiosas Adoratrices que cobraron por su trabajo 5.000 pesetas.
En 1950 es rematado por las hermanas Salesas, labor realizada por dos monjas que trabajaran mano a mano en una habitación del convento acondicionada para tal fin.
El vestido se completa también por las Salesas en 1952, acoplando la toca y mantilla que luce con el mismo.
También, y de mediados del siglo XX, posee otro conjunto finamente trabajado en abalorio y azabache negro, con resaltes de hilo dorado.
En el 2011 es donado por una feligresa devota de esta Virgen otro vestido bordado en plata dorada confeccionado por el taller malagueño de Salvador Urdiales, con estética barroca andaluza, cuyo coste superó los 200.000 euros.
La talla de la soledad estrenó este manto el Viernes Santo  18 de abril de 2013.

INDULTO

 Existe en toda España la costumbre de indultar a un reo en estas fechas de Semana Santa, lo que muchos ignoran es que esta piadosa costumbre de nuestros reyes y posteriormente de las instituciones judiciales, fue creada aquí en Burgos por Juan II de Castilla, el Padre de Isabel la Católica, por una ley suya del año 1447, que dio en llamarse “El perdón del Viernes Santo de la Cruz”.
De este modo, y recogiendo tan antigua tradición, todos los años la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad solicita la medida de gracia para un reo de la provincia de Burgos, al que se pueda aplicar los requisitos de un indulto ordinario, es decir, que cumpla condena en la actualidad y que concurran razones de justicia, equidad o utilidad pública, así mismo la cofradía se somete a los mismos requerimientos legales y prácticos, que cualquier otra petición de indulto, obligados por el Ministerio de Justicia.

De ser concedido es leído la tarde del Sábado Santo en el Arco de Santa María, como sede del antiguo concejo y desde donde se impartía la justicia de la ciudad.
En el indulto hay un informe preceptivo tanto de fiscalía como de la cárcel. Por eso es importante que sea la propia prisión la que dé los posibles candidatos, ya que van a ofrecer los que tienen el informe más favorable. «Entre los candidatos que  ofrece la cárcel para concederle el indulto la Cofradía elige a uno y le somete a una serie de preguntas para ver si es apto». La concesión compete al Rey, a propuesta del ministro de Justicia, previa deliberación del Consejo de Ministros y se acuerda mediante Real Decreto, que deberá publicarse en el Boletín Oficial del Estado. 
El indulto no siempre se concede; de hecho algún año  el Consejo de Ministros lo deniega, sin decir  el motivo de porqué o deniegan, por eso hay que procurar que cumplan al máximo el perfil para que lo concedan. 
Durante la procesión el recluso, que ya está en libertad, se traslada vestido de cofrade, con el capirote, la capa roja y el hábito negro, al Arco de Santa María. Ahí se queda esperando y cuando pasa la Virgen de la Soledad el Hermano Mayor da tres aldabonazos en la puerta. El preso liberado abre y se da un abrazo con el Hermano Mayor y con el abad de la compañía. Posteriormente se incorpora a las filas y se dirige hasta la iglesia de Santa Águeda en procesión. Allí se mete dentro y se quita el capirote y el hábito, para después mezclarse con el resto de personas, respetándose así su identidad en todo momento.
Texto del indulto que se lee en el Arco Santamaría

POR TRADICION INMEMORIAL…

FUNDADA EN LA CIUDAD DE BURGOS POR DON JUAN II DE CASTILLA, SEGÚN PRAGMÁTICA FIRMADA EN EL AÑO DE 1447, Y DADA EN LLAMAR “EL PERDON DEL VIERNES SANTO DE LA CRUZ”,

Y REFRENDADA POR DON CARLOS I, EN EL AÑO DE 1527, EN EL MONASTERIO DE NUESTRA SEÑORA DE FRESDELVAL

Y BAJO ESTA PUERTA DEDICADA A LA MEMORIA DE LA GLORIOSA MADRE DE NUESTRO SEÑOR, DESDE DONDE SE IMPARTIO LA JUSTICIA EN ESTA CIUDAD DE BURGOS

LA COFRADIA DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD Y DE SANTIAGO, HA TENIDO A BIEN SOLICITAR EL INDULTO DE UN REO,

SIGUIENDO CON LA FUNCION ASISTENCIAL QUE SIEMPRE LA CARACTERIZÓ DESDE EL SIGLO XVI, FUNCION PRIMORDIAL EN LA ASISTENCIA AL HERMANO Y LA FRATERNIDAD QUE CONLLEVA LA PERTENECIA A LA HERMANDAD,

QUE SEA PARA BIEN DE LA SOCIEDAD,

QUE NOS HAGA RECAPACITAR EN EL AMOR QUE DIOS NOS TIENE, Y QUE NOS TRANSMITIO DESDE LA REDENCION QUE EL MISMO NOS HIZO DESDE LA CRUZ

QUE MARIA SANTÍSIMA, EN EL GRAN MISTERIO DE SU SOLEDAD, NOS ACOJA EN SU SENO, Y LLEVE NUESTRA PLEGARIA HASTA SU HIJO, COMO AGRADECIMIENTO DEL BIEN QUE HA TENIDO A NOS CONCEDER…


IGLESIA DE SANTA GADEA Ó SANTA ÁGUEDA

La iglesia de SANTA GADEA o SANTA ÁGUEDA como también se conoce, debe su fama a un suceso histórico. El juramento hecho por Alfonso VI ante el Cid Campeador de no haber participado en el asesinato de su hermano don Sancho, rey de castilla. El juramento se hizo en esta pequeña iglesia ya que a Santa Gadea se encomendaba de un modo especial la fidelidad de los juramentos. El rito consistía en repetir una fórmula sacramental tocando con la mano algún objeto sagrado que, en el caso de Burgos, era el cerrojo.


La antigua pieza se retiro en el año 1500 y, actualmente, recuerda la tradición otro cerrojo de reciente factura, realizado por Ángel Cuevas.
El juramento de Santa Gadea se rememora también en el interior del templo. Lo hace, por ejemplo, en una vidriera recientemente restaurada que adorna una original capilla situada a la derecha del ábside.La capilla fue costeada por D. Hernando de Escalada, cuyo escudo adorna uno de los laterales. Junto a él, la Virgen de la Soledad, una imagen conocida sobradamente por los burgaleses que cada año asisten a las procesiones de Semana Santa.El resto del templo es extremadamente sencillo, lo que le confiere una belleza especial. Se observan diferentes etapas constructivas, la del gótico del siglo XIV de algunas de sus bóvedas, la del XV de la del ábside y la del XVII del arco del coro.Pero la obra maestra de Santa Águeda es el baptisterio. Una posible obra de Juan de Vallejo, autor del cimborrio de la catedral.En él fue bautizado el Hermano Rafael, monje trapense beatificado en 1992. Su imagen la encontramos frente al baptisterio, en una vidriera recientemente construida.Salpican las paredes del templo, obras de gran categoría artística. Entre ellas, la Coronación de la Virgen, de estilo barroco, restaurada hace unos años, y el cuadro atribuido al maestro Cerezo que representa a San Juan de Sahagún dando limosna a los pobres.

Fuentes:   Jorge Villalmazo
               Diario de Burgos
                El correo de Burgos
               Semana Santa burgalesa
               Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y de Santiago

68.- SEMANA SANTA.- COFRADE R.H. DE LA SANGRE DE CRISTO Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y de Nuestra Señora de los Dolores, con sede  en la Parroquia de San Gil Abad

Lo bonito de las cofradías es su uniformidad, los hábitos y capuchones se llevan con clase
El Vestuario: de esta cofradía compuesto por:túnica y capuchón crema, faja de color rojo y capa negra; tanto en la capa como en el capuchón luce una cruz trinitaria en colores azul y rojo .


La túnica cuenta  con 33 botones  (van igualmente en rojo) que representan la edad de Cristo

El gorro puntiguado o cucurucho de cartón que estiliza y cubre la figura de los nazarenos en las procesiones de Semana Santa, denominado capirote, tiene su origen en la época de la Inquisición. De hecho, a los condenados por el tribunal de la Inquisición de la Iglesia Católica en la Edad Media se les colocaba un gorro similar, que normalmente llevaba pintadas figuras alusivas al delito cometido o a su castigo (por ejemplo las llamas del infierno).

Por su significado penitencial, las hermandades sevillanas lo adoptaron en el siglo XVII, y la costumbre se extendió pronto a otras ciudades españolas. La forma cónica del capirote alude al acercamiento del penitente al cielo. La tela que cae sobre la cara y el pecho sirve para ocultar el rostro y preservar la identidad del penitente.


Los  colores de los capirotes no son elegidos al azar, al contrario, si los actos litúrgicos que celebran la Semana Santa están envueltos en una simbología meticulosamente cuidada, la elección de las tonalidades para acompañar a las cofradías y los pasos, también lo están: rojo, Pasión y sangre de Cristo; negro, de luto por la muerte de Cristo; blanco, pureza; morado, penitencia; verde, esperanza… Cada cofradía luce el color que más se adecúa a su causa, incluso pudiendo combinarlos.
De la misma forma, en algunas regiones la forma y el diseño de esta pieza de vestuario puede variar, cambiando con ellas el término empleado para denominarlas: cucurucho, capuchón, caperuz., etc..

HISTORIA DE LA COFRADIA DE LA R.H. DE LA SANGRE DE CRISTO Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

Para extender y perpetuar la devoción al Santísimo Cristo y sagradas reliquias se fundó en el convento de la Trinidad, en el año 1592, la que llamaron "Cofradía Noble de la Sangre de Cristo". Muy crecida en sus principios -llegó a tener 300 cofrades - organizaba una larga procesión el Domingo de Ramos, llevando el Santo Cristo con el relicario de las Santas Gotas. Organizó esa procesión hasta el año 1753 (casi 200 años) y se extinguió la cofradía en 1770 por falta de hermanos. 
Esa es la procesión que la cofradía actual ha recuperado  el Domingo de Ramos por la tarde.
El 19 de Abril de 1.944, bajo la presidencia del párroco D. Onofre Saiz Calzada, resurge la extinguida cofradía, adoptando ahora la denominación actual de REAL HERMANDAD DE LA SANGRE DEL CRISTO DE BURGOS Y NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES.
La introducción NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES en el título proclama ciertamente la voluntad de los fundadores de hermanar, en la espiritualidad de los cofrades, la devoción al Santo Cristo con la devoción a la Virgen María. Recordarían, sin duda, el conocido lema "AD JESUM PER MARIAM ". Y a ello ayudaría, indudablemente, la presencia inmediata de su imagen. Frente a frente, dos joyas de la iglesia de San Gil: el Santo Cristo y la Virgen de los Dolores.
Actualmente cuenta con mas de  150 cofrades, de hábito o de medalla, varones y mujeres, de varias parroquias de Burgos, incluyendo los de la Banda, que también son cofrades. 

BANDA
La Banda de la Sangre del Cristo de Burgos fue fundada a finales del año 1992 gracias a la iniciativa de un grupo de 15 jóvenes y a la ayuda de la Cofradía a la que pertenece, La Real Hermandad de la Sangre del Cristo de Burgos y Nuestra Señora de los Dolores, que la ha apoyado en todo momento.

OTRAS CIRCUNSTANCIAS
  • El día 17 de Abril de 1.993, el Excmo. Ayuntamiento de Burgos la entrega  a la Cofradía el título  de “Buen Vecino de Burgos”.
  • Anualmente, se celebra el SEPTENARIO que da comienzo el día 27 de abril, finalizando el día 3 de Mayo fiesta de esta Hermandad por ser el día de la Invención de La Santa Cruz.
  • Todos los primeros domingos de dada mes, a las 10 de la mañana se celebra una misa en el altar mayor de la iglesia parroquial de San Gil, por los cofrades difuntos.

PASOS
EL CRISTO DE BURGOS
Autor: desconocido    Fecha: 1207
La Milagrosa Imagen del Santísimo Cristo de las Gotas de Sangre, está íntimamente vinculada a San Juan de Mata, fundador de la Orden de los Padres Trinitarios y al Convento de la orden que el mismo San Juan de Mata fundó en unos terrenos que la noble señora llamada Catalina había donado en un solar en el barrio San Martín, contiguo al Arco de San Gil. Esto ocurre alrededor de 1207.
Según una tradición que ha pasado de generación en generación esta imagen del Santísimo Cristo fue donada por el Papa Inocencio III a San Juan de Mata, y que fue traída desde Roma a la ciudad de Burgos en su viaje para colocarla en el convento de la Trinidad. Está definitivamente, en la parroquia de San Gil Abad, desde febrero de 1.836.
La imagen del Cristo de las Gotas, de acusada personalidad, destaca por la numerosísima cantidad de heridas que presenta. Todo el cuerpo; torso, brazos y piernas está salpicado de pequeñas laceraciones de las que manan gotas de sangre. Cuenta con corona de espinas. El paño de pureza es natural y va sobrepuesto pero, a diferencia de la imagen de la catedral, no es de tipo tonel o faldellín sino de pliegues y anudado a la izquierda.
La cruz es de un madero tosco y pesado sin adornos.
El año 2000 es restaurada la Imagen y se devuelve el sabor primitivo.
Impresionantes los hematomas del cuerpo, la herida del costado, las llagas de los pies, ojos azules que nos hace pensar el lugar de origen, el tórax tan enmarcado, la boca abierta..., así como el paño de castidad con pliegues elegantes y una gran sensibilidad artística.
En el año 2007 y bajo la presidencia del Prior D. J. Carlos Gutiérrez Gómez y siendo Abad el Rvdo. D. Pedro Muga Perea, se construye una réplica de dicho Cristo, que procesionará por primera vez dicho año, el Domingo de Ramos por la tarde y el día 3 de mayo, fiesta de la Real Hermandad, por las calles de la feligresía.

NUESTRA SEÑORA DE BURGOS
Autor: desconocido      Fecha: Talla barroca del siglo XVIII.
Nuestra Señora de los Dolores, procede del convento desamortizado de la Merced. En la actualidad se contempla la escultura en el extremo meridional del crucero de la iglesia de San Gil, sobre un altar de alabastro, realizado por el escultor burgalés Andrés Martínez Abelenda en 1950.

Tradicionalmente se viene asignando al escultor Gregorio Fernández pese a que su morfología plástica es característica del siglo XVIII, aunque por parte de historiadores profesionales se ha identificado como obra dieciochesca.
Es una imagen de gran veneración popular que ha desempeñado durante todo el siglo XX un destacado papel en la Semana Santa burgalesa, siendo llevada en una carroza debida al prestigioso orfebre burgalés Maese Calvo, así como la vara que lleva el Prior en los actos públicos a los que acude.
Se procesiona el Jueves Santo en la procesión del Encuentro, de gran calado e interés en la Ciudad de Burgos y el Viernes Santo en la Procesión del Encuentro. 
Iconografía: La Virgen de los Dolores se representa de pie, sola, con el rostro ligeramente vuelto hacia la izquierda, y los brazos abiertos, con las manos extendidas en señal de súplica. Sobre el pecho un corazón encendido de amor es atravesado por un puñal de plata.

LA IGLESIA DE SAN GIL se encuentra en la cuesta que asciende hacia el cerro de San Miguel, junto al arco del mismo nombre, pese a su austeridad exterior constituye unos de los templos más bellos de la ciudad de Burgos.
El templo se levanta en un pequeño montículo, en el que parece ser que antes de esta iglesia hubo una pequeña ermita dedicada a San Bartolomé. El exterior no es muy atractivo, por estar adosado el templo a la muralla, aunque la escalinata realizada en 1834 contribuye a darle cierta monumentalidad.
 La puerta principal es de estilo gótico y sobre ella se abre un gran rosetón con tracería de estrella de ocho puntas.
La sobriedad del exterior del templo contrasta con la magnitud, la grandeza y la luminosidad del interior.
De primitiva fábrica románica fue sustituida a finales del siglo XIII y comienzos del XIV, para ser reformada en 1399 por iniciativa de Pedro de Camargo y García de Burgos y del obispo don Juan de Villacreces. Tiene una planta de tres naves con capillas laterales de gran interés artístico, como las del Santo Cristo, la de la Buena Mañana y la de la Natividad.
Estas últimas contienen magníficos retablos, hispano-flamenco la primera, de Gil de Siloé y renacentista la segunda, de Felipe Vigarny, a cuyos lados están los dos arcosolios de los fundadores, Juan de Castro y su esposa Inés de Lerma, y los padres de éste, Juan García de Castro y Teresa de Múgica.
En el siglo XV también se amplió la cabecera y en el siglo XVI se añadieron dos capillas: la funeraria de la Natividad, y la de la Cruz, obra esta última del arquitecto burgalés Juan de Vallejo.
Merece la pena detenerse en la Capilla de la Natividad de la Virgen. Su bóveda es única. La estrella calada que ahora vemos fue descubierta en 1979 durante las obras de rehabilitación del templo.
La capilla fue mandada construir por Juan de Castro e Inés de Lerma, cuyo sepulcro, todo de alabastro, ocupa el centro del recinto.
El año 1480 don García de Mazuelo y Alonso de Lerma refunden la Capilla de la Buena Mañana o de Nuestra Señora, obra de Gil de Siloé.
En la capilla de la familia Burgos se guarda un interesante conjunto de pinturas flamencas y españolas de los siglos XV y XVI.
En la capilla de los Encinas se conserva el denominado Cristo de las Gotas o Cristo de la Sangre, que se custodió hasta el siglo XIX en el cercano convento de la Trinidad, lugar en el adquirió fama de milagroso. La leyenda relata que durante la batalla mantenida por Enrique de Trastámara contra su opositor a la corona de Castilla, se derribó el templo. 
Una de las piedras chocó contra la cabeza de la imagen y de la herida brotaron gotas de sangre. Una piadosa mujer que rezaba a los pies de la Cruz, recogió esta sangre. La toca manchada se guarda, como reliquia, a los pies de la imagen.
Según la tradición, fue traído a Burgos por San Juan de Mata, fundador de los trinitarios, a comienzos del siglo XIII, aunque en realidad debe tratarse de una obra labrada en el siglo XIV.
El presbiterio está presidido por un retablo barroco, fechado a finales del siglo XVII, de grandes columnas salomónicas, que alberga, en el centro, un lienzo con un pasaje de la vida de San Gil Abad, obra del burgalés Martínez Barranco.
Pero, sin duda, lo que ha hecho famosa a San Gil son sus cuatro espectaculares retablos. El primero se ubica en la capilla dedicada a la Virgen de la Buena Mañana. Su imagen preside el centro de la pieza construida, en el siglo XV, por Gil de Siloe. Muy similar a este retablo es el de la Capilla de los Reyes Magos. Es obra de los maestros Diego de Siloe y Felipe de Bigarny.
Entre estas dos capillas se encuentra el Altar Mayor y en él, el retablo dedicado al patrón, San Gil Abad, aún venerado por los peregrinos a Santiago. Su construcción es reciente. Fue encargado a Policarpo de Nistrosa en 1671 aunque su policromía data del 1740.
En una de las torres de la iglesia se cobijaban “las emparedadas”, mujeres que se alejaban voluntariamente del mundo y pasaban la vida recluidas, dedicadas a la oración y a la penitencial.
Está declarada Bien de Interés Cultural y aunque hoy la vemos casi oculta por los edificios aledaños, este templo fue en el siglo XV un paso obligado para los peregrinos a Santiago.

Bibliografía:               Revista: Muy historia 
                                 Revista 20 minutos
                                Semana Santa de Burgos (cofradías)
                                Turismo Burgos


66.- SEMANA SANTA: COFRADIA DE LA CORONACIÓN DE ESPINAS

Cofradía de la Coronación de Espinas y de Cristo Rey
Vestuario:Túnica y capirote rojos. Capa y cíngulo morados


El hábito de los nazarenos (incluidos los miembros de la banda), está formado por túnica y capirote de color rojo y capa y cíngulo de color morado con guantes blancos. Los cofrades penitentes (generalmente en banda, porta cruces, inciensiero, y a menudo portaestandartes, cruz guía y costaleros en el Rosario del Miércoles Santo) llevan el capirote caído y suelen exhibir cadenas o pies desnudos.




El capirote de los cofrades lleva bordado en su parte inferior delantera la Corona de espinas, símbolo presente en la medalla que porta cada hermano. 

Todos los cofrades deben ir tapados en todas las procesiones en que la hermandad participa excepto el domingo de Ramos y el Lunes Santo (procesión del Castillo).
Los hábitos de los penitentes son las prendas que utilizan los miembros de las cofradías en Semana Santa en las procesiones. 
Para la confección de estos hábitos de Semana Santa se utilizan principalmente los siguientes tejidos: El terciopelo, el raso, la sarga y la lana.
















El hábito de Semana Santa de compone de tres partes que son la túnica, la capa y el capirote. Suelen ser piezas hechas a medida por lo que cada traje es personal, casi único. Dependiendo de la Cofradía a la que se pertenece varían mucho los colores y motivos que los que se distinguen.



 HISTORIA

La cofradía de la coronación de espinas y de Cristo Rey es una de las hermandades mas activas y presentes en la semana santa burgalesa. Su origen se remonta a 1945, siendo sus fundadores un grupo de personas en su mayoría comerciantes y feligreses de la parroquia de San Lorenzo y vecinos de la zona. En 1948 el señor Arzobispo aprobó el reglamento de la cofradía. Después de muchos años de crecimiento, la cofradía entró en un período de decadencia durante los años 1965 a 1978, produciéndose en los años 80 un renacer y pasando en la década de los 90 a una situación de estabilidad marcada con un progreso y crecimiento continuo, aunque moderado. En 1986 el Excelentísimo Ayuntamiento de Burgos concede a la cofradía el título de Buen Vecino de la ciudad de Burgos. En 1990 jóvenes de la cofradía e hijos de cofrades crean la Banda de Cornetas y Tambores de la cofradía. Actualmente, la cofradía tiene unos 150 hermanos y hermanas, de los que unos 30 pertenecen a la banda.
PASOS:
La cofradía procesiona tres pasos : 

  • El paso de Jesús en la borriquilla (Talleres de Arte Sacro de Olot, 1948)
  • Coronación de espinas: El autor de este paso fue tallado por el escultor zaragozano Francisco de Borja en  1904, y donado por D. Vicente Ortega en 1945. El paso, compuesto por cuatro tallas, representa el pasaje bíblico descrito por San Juan. Cristo, sentado, vestido con clámide púrpura y con una caña entre las manos, es coronado de espinas por un soldado ante la mirada de otro, que sostiene una lanza, y un tercer personaje arrodillado se mofa de Él.
  • Nuestra Señora del Amor Hermoso, es una bella talla de la Virgen de origen anónimo.
PROCESIONES:
  • Domingo de Ramos: la cofradía coordina la procesión de la Borriquilla en la que los miembros de la Banda llevan en andas el paso de Jesús en la Borriquilla. 
  • Lunes Santo: la cofradía coordina el Via Crucis que se desarrolla en las laderas del castillo de Burgos  con la Cruz desnuda con Sudario como protagonista. 
  • Miércoles Santo: la cofradía organiza en la noche del Miércoles Santo un Rosario Penitencial en la que se procesiona el paso de Nuestra Señora del Amor Hermoso a hombros junto con la Archicofradía del Santísimo Sacramento y de Jesús con la Cruz a Cuestas de la parroquia de San Cosme y San Damián. Desde 2009 la Virgen del Amor Hermoso es sacada en andas solo por mujeres de esta cofradía y de la hermana Archicofradía de la parroquia de San Cosme y San Damián. 

  • Jueves Santo: banda y cofradía acompañan en la Procesión del Encuentro al paso de Jesús con la Cruz a Cuestas al anochecer del Jueves Santo. 
  • Viernes Santo: banda y cofradía toman parte con sus imágenes (Coronación de Espinas y Nuestra Señora del Amor Hermoso) ancladas sobre ruedas en la procesión general, denominada procesión del Santo Entierro. Además participa en los actos organizados por la Junta de Semana Santa y envía representaciones al resto de procesiones que conforman la Semana Santa burgalesa.
Bibliografía: Semana Santa Burgos